Entrevistas

Energías renovables en los barrios

A partir de un proyecto de extensión universitaria, docentes y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNMDP llevan adelante acciones para ayudar a vecinas y vecinos de Mar del Plata, mediante desarrollos para el aprovechamiento de recursos renovables.

Por Agustín Casa

 

Las recursos renovables no sólo son una fuente inagotable de generación de energía, también permiten el acceso energético en zonas, rurales o urbanas, donde no llegan los servicios de energía eléctrica y gas natural. Es decir, desde esta perspectiva, las energías renovables tienen potencial para generar un impacto social positivo.

Con el objetivo de llevar adelante acciones que fomenten la sustentabilidad en Mar del Plata y la zona, en 2016 nació en la Facultad de Ingeniería el proyecto de extensión “Energías, una alternativa social”, que brinda charlas instructivas en los barrios y trabaja a la par de vecinos y vecinas en distintos desarrollos para atender problemáticas puntuales de cada comunidad.

“Nuestra primera actividad fue en la sociedad de fomento del barrio Las Dalias, donde durante todo el año estuvimos trabajando en conjunto con los vecinos, por un lado, en lo que era la concientización del consumo de energías. Justo fue un año con importantes subas de tarifas. Nos dimos cuenta que la energía tiene un valor en todo sentido, además del monetario. También trabajamos en la producción de agua caliente porque ahí no tienen gas natural y se les hacía complicado el calentamiento de agua para el comedor que tienen ahí instalado. Y trabajamos en un colector de calentamiento de agua sanitaria a través del sol. Durante ese año también estuvimos trabajando en otros barrios que nos llamaban, dando muchas charlas de concientización y también hicimos una estufa rocket en Nuevo Golf”, recordó en diálogo con Citecus el ingeniero mecánico Ricardo Zucal, docente de la Facultad de Ingeniería (Departamento de Mecánica) y director del proyecto de extensión.

El ingeniero mecánico Ricardo Zucal dirige el proyecto de extensión «Energías, una alternativa social».

En relación a la importancia de utilizar los recursos renovables que se encuentran en la naturaleza, Zucal reflexionó: “Nos hemos alejado mucho de la naturaleza. La naturaleza es una fuente inagotable de energía y nosotros podemos aprovechar esa fuente de energía en virtud de conocer y manejar de buena manera la naturaleza, sin contaminar o tratar de hacerlo en el menor grado posible”. En esa línea, el ingeniero afirmó que “la naturaleza nos puede ayudar a vivir mejor» y destacó el impacto social positivo que puede generarse con el aprovechamiento, por ejemplo, del calor del sol y la biomasa. “Un montón de cosas se pueden manejar para poder aprovecharlas y, en este momento, en su gran mayoría las estamos tirando”, advirtió.

A partir del boca a boca, los integrantes del grupo son convocados a distintos barrios de la ciudad, donde les cuentan sus problemáticas e intentan generar soluciones en conjunto. En este sentido, Zucal resaltó: “Es muy importante el ida y vuelta. Compartir las actividades. Los alumnos de la universidad van a estas actividades y aprenden muchísimo de la gente que tiene un montón de otras experiencias, de otros saberes. No todo se aprende en la facultad. Es muy enriquecedor para ambas partes estar trabajando codo a codo en solucionar pequeños problemas”.

“Sabemos que los grandes problemas se solucionan en otros niveles de decisión y de política, pero nosotros sí podemos solucionar pequeños problemas como, por ejemplo, agua caliente que no hay en tal o cual lugar, o una estufa a leña donde no hay gas natural, y el gas envasado es muy caro. Y tratando de incorporar alguna tecnología a cada uno de esos desarrollos”, indicó.

Armado de una estufa rocket.

En ese contexto, Zucal aseguró: “Hay lugares, que no están muy lejos del centro de Mar del Plata, en los que no hay gas natural. El tendido de luz es más vasto, pero el costo es importante y, si bien hay tarifas sociales, hay gente que la está pasando mal y que no puede acceder a esa energía, que en otros ámbitos podría ser normal, y en esos sectores cuesta mucho llegar a ella”.

Si bien trabajan en diferentes desarrollos, principalmente generan proyectos de realización simple como calentadores de agua mediante energía solar y estufas o cocinas a leña. “También trabajamos con biodigestores para el tema de cloacas, no para gas porque tiene una tecnología un poco mayor, pero sí para resolver un pozo ciego. En vez de tener un pozo ciego y estar contaminando las napas, por ejemplo, se puede armar un biodigestor casero”, añadió.

Asimismo, el docente comentó que “hay varias prácticas profesionales que se desarrollan en la facultad en función de estos temas tan claros y precisos para resolver problemas puntuales”. En este punto, agregó: “Además de lo que es investigación, que siempre es muy importante, nosotros intentamos volcar los saberes de los alumnos en estos temas tan básicos como es poder calefaccionar, calentar agua, poder cocinar, por ejemplo, con leña, cuando no llega el gas o la electricidad”. 

Por otra parte, Zucal se refirió a las charlas que brindan docentes y estudiantes en los barrios: “Lo interesante es que después eso se replique. Que los que compartieron con nosotros esa experiencia puedan seguir compartiéndola con vecinos o a través de nuestro apoyo seguir haciendo esos elementos a lo largo del tiempo. Que no se agote en una charla o una experiencia puntual”.

A partir de este proyecto, alumnos y alumnas de la Facultad de Ingeniería realizan prácticas sociocomunitarias, prácticas profesionales y, en algunos casos, se han generado tesis de grado. Además, en 2018 se creó la materia optativa Energías Alternativas que tiene la particularidad de ser una cátedra abierta. Es decir, puede asistir a la clase cualquier miembro de la comunidad. La materia se cursa durante el segundo cuatrimestre en el Aula Magna de esa facultad. Es optativa para estudiantes de Ingeniería Mecánica y de Ingeniería Electromecánica (quienes deben hacer un trabajo de campo y una monografía para la aprobación), mientras que estudiantes de otras carreras pueden asistir como alumnos vocacionales. 

Las clases de la materia Energías Alternativas, que se dicta en la Facultad de Ingeniería de la UNMDP, son abiertas a la comunidad.

En cuanto al aprovechamiento de la energía solar, trabajan con tres modelos de calentadores solares de bajo costo, los cuales son de uso público y los acercan a la comunidad. En este sentido, Zucal detalló: “El primero lo hicimos con botellitas PET. Con botellas de gaseosa de un litro y medio o dos, caño de manguera negra, un chapón y un pallet, se puede armar un calentador solar. Eso es lo mínimo, prácticamente a cero costo. Tiene muy bajo rendimiento, pero en esta época del año calienta bien el agua. Tenemos buena producción. Más que nada se trabaja para calentamiento de agua para bañarse”.

«El año pasado, con el apoyo de la empresa EDEA, pudimos hacer un diseño propio con alumnos de Ingeniería, que es un poco más sofisticado. Con un policarbonato se arma un cajón y en ese cajón se forma un efecto invernadero que calienta el agua adentro de unos caños de plástico, por el costo. Eso es un término medio», describió el segundo modelo. En tanto, se refirió a otro que empezarán a desarrollar: «Ahora estamos tratando de generar un tercer modelo con un costo un poquito mayor, pero con una eficiencia muchísimo mayor, que es con caños de cobre. También formando un efecto invernadero, pero con radiación prácticamente pura. Eso es a lo que nos vamos a abocar el año que viene, a armar un diseño un poco más especial”. 

Segundo modelo de calentador solar de agua.

En tanto, respecto a desarrollos para calefaccionar, trabajan principalmente con la estufa rocket. “Es una estufa realizada con ladrillos, la tecnología del adobe, y materiales que se pueden reciclar como los tachos de 200 litros. Tienen un rendimiento mucho más alto que una salamandra», explicó y subrayó: «Tienen una tecnología muy interesante que hacen que su rendimiento sea cinco veces mayor que una salamandra. Entonces, con la misma cantidad de leña se obtiene muchísima más energía. Es de alta eficiencia».

Además, sobre el funcionamiento de esta estufa, Zucal agregó: «No se utiliza brasa, sino llama. Y se forma con ramas pequeñas, no con troncos grandes. Trabaja de esa manera. No sólo ramas, se puede con hojarasca, restos de papel, de cartón, cáscara de maní, cáscara de nuez. Un montón de otros ´desperdicios´ que no tienen que ser más desperdicios. Se pueden utilizar perfectamente».

Durante los años que lleva el proyecto, sus integrantes han realizado actividades en barrios como Playa Los Lobos, Playa Serena, Nuevo Golf, Santa Celina, San Martín, Pueyrredon, Libertad, Santa Rosa de Lima, Santa Rosa del Mar, Las Dalias, Parque Camet, Las Heras, Estación Camet y Monte Terrabusi, entre otros. También en localidades de la zona como Balcarce, Santa Clara, Ayacucho y Mar Chiquita. 

Fotos: Facebook del proyecto «Energías, una alternativa social».

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