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Hallazgo paleontológico en Batán

Se encontró una paleocueva a dos metros de profundidad, parcialmente vacía, con una extensión explorada de 6,1 metros y un diámetro de un metro, según informaron desde el Área de Paleontología del Museo Scaglia.

 

Un hombre halló una paleocueva mientras excavaba un pozo ciego en su casa de Batán. La misma fue encontrada a dos metros de profundidad y está parcialmente vacía. Tiene 6,1 metros de superficie explorada y un metro de diámetro. El descubrimiento fue informado por el Área de Paleontología del Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia.

Asimismo, en las paredes de estas cuevas se encontraron marcas de garras de un armadillo gigante (gliptodontes pequeños o pampateridos). Una vez que finalicen las tareas de recolección de datos de los especialistas del Museo Scaglia, la cueva será sepultada para que se continúe con la realización de los trabajos en el pozo ciego.

En tanto, Juan Farina (entomólogo del Museo Scaglia) constató la presencia de otras trazas fósiles de insectos y sus restos asociados a las paredes de la paleocueva. Estos nuevos datos permitirán conocer más sobre los hábitos alimentarios de estos armadillos terrestres gigantes.

Las cuevas prehistóricas pertenecen a una clase muy particular de fósiles que son las trazas o icnofósiles: restos de actividad de un organismo que quedan preservados en las rocas. Esta clase de fósiles permiten saber cuestiones relacionadas al comportamiento de los organismos que la produjeron.

En este sentido, Mar del Plata y la zona se caracterizan por una gran riqueza de paleocuevas producidas por algunas especies de un grupo muy particular de mamíferos que son los Xenartros, actualmente representados por los peludos, mulitas, osos hormigueros y perezosos arborícolas, entre otros.

Sin embargo, hace más de 8.000 años existían otros integrantes de este grupo que tenían tamaños gigantescos y muchos de los cuales poseían una particular forma de vida: la de vivir bajo tierra. Las paleocuevas más grandes llegan a tener diámetros del orden de los 2 metros, mientras que las medianas tienen diámetros de cerca de 1 metro. Se trata de sistemas de galerías complejos y en ocasiones cuevas de distintos tipos que se entrecruzan en la profundidad de la tierra. Son verdaderas ciudades subterráneas creadas por grandes ingenieros ambientales.

Por lo general, estas paleocuevas se encuentran obliteradas o rellenas completamente de sedimentos. En ocasiones muy especiales, éstas pueden preservarse parcialmente o completamente vacías y hallarse en su interior fósiles de otras especies animales diferentes al del animal que les dio origen, como tigres dientes de sable, osos de las pampas, entre otros.

Recientemente la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires (CIC) aprobó un proyecto relacionado con el estudio de estas paleocuevas. El proyecto está liderado por los investigadores Susana Bargo y Néstor Toledo y cuenta con la participación de profesionales de La Plata, Buenos Aires, Mendoza, La Pampa y Mar del Plata como centro de operaciones y punto de partida histórico en estas investigaciones.

 

Foto: Área de Paleontología del Museo Scaglia.

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